miércoles, 20 de febrero de 2013

La línea central; concepto, estudio y defensas básicas


Uno de los principales conceptos técnicos que desarrollamos y que podemos encontrar en diversos estilos y artes afines a nuestra metodología es el de línea central  (uno de los estilos que más importancia le dan a estos conceptos es el Wing Chung, tanto el tradicional como sus variantes más modernas).
El concepto de línea central parte de una línea imaginaria que divide nuestro cuerpo en dos mitades simétricas; la derecha y la izquierda, siendo ese “centro” la línea hacia donde van dirigidos los ataques del contrario o la zona donde siempre estaremos a “mitad de camino” de cualquier  maniobra defensiva.


Es decir;  si estamos en una guardia defensiva cubriendo nuestro centro estaremos a mitad de camino de un ataque efectuado tanto a nuestra izquierda como a nuestra derecha, ahorrando con ello considerablemente el tiempo de respuesta y el desgaste energético. Este concepto no solo es aplicable a estilos cortos o de guardias más frontales, podemos ponerlo en práctica en estilos largos o de guardias de perfil, e incluso en la distancia de suelo. 


Si utilizamos algo de lógica cuando entrenemos nos daremos cuenta de que los ataques efectivos van dirigidos a dicha línea o pasan por ella; desde patadas a golpes de puño todos van enfocados a golpear dicha línea o atravesarla durante su trayectoria de ataque. Por ejemplo cuando nos lanzan una patada circular la fuerza del impacto va dirigida a "romper" esa línea central, ya que si no hablaríamos de golpes percutantes, y aun así dicha percusión también iría en dirección a dicha línea, aunque nunca  llegase a ella.

Es por ello un concepto imprescindible a la hora de hablar de estrategias defensivas, según el estilo que aplique este concepto podremos observar pequeñas diferencias, aunque la raíz es la misma, el conocimiento de las trayectorias de ataque y la economía de movimientos a la hora de marcar estrategias defensivas o de contraataque.

Defensas básicas aplicando el concepto de línea central

Interior

Exterior

Exterior bajo

Interior bajo

Ala

Una forma de combinar estas defensas para no romper el movimiento y entrenarlas en solitario, siempre delante de un espejo para poder visualizar la línea central.


Esta es una breve descripción del trabajo de este concepto para que el lector ocasional pueda hacerse una idea y que el alumno pueda utilizarlo para refrescar conocimientos, el trabajo técnico requiere de paciencia y de mucha lógica a la hora de ponerlo en práctica, además este concepto esta vinculado a otros como el de línea recta, concepto piramidal, etc, que trataremos en otros post. Espero que os sea útil, un saludo a todos.




lunes, 11 de febrero de 2013

Distancias en combate


Antes de hablar del tema que da título a este post es conveniente resaltar que cuando hablamos de distancias en combate estamos intentando dar unas pautas de comprensión de éste, ver que herramientas se suelen utilizar y darle una progresión al aprendizaje, para que el alumno tome conciencia de la diversidad de situaciones que se puede dar en una confrontación física, en ningún momento se ha de ver estas explicaciones como “situaciones absolutas” ya que no existe una barrera “absoluta” entre ellas, sino que pueden variar de una a otra según la evolución de dicha confrontación.


En primer lugar podemos distinguir la distancia de armas (ya sean de mano o  arrojadizas) donde el planteamiento a seguir es el de aumentar las respuestas “reflejo”, esquivas o huídas y el manejo de diversas armas según su rango de acción; espada, palo, palo largo, lanza, armas arrojadizas tales como cuchillos, piedras, botellas, etc. Físicamente podemos hablar (partiendo de la premisa de que “rompemos” esta distancia) de patadas voladoras, lances del cuerpo (tipo pressing catch) o entrando en la parte más psicológica, insultos y agresiones verbales.


En segundo lugar nos acercamos al rango más físico con la distancia de pateo, al ser esta herramienta la que posee un radio de acción más largo (en esta distancia podemos tratar ademas el puño largo o los golpes en salto; patadas y puños).



La tercera distancia o distancia media es aquella donde podemos golpear con nuestros puños y tener una distancia segura para cambiar a una distancia larga o acortarla, aquí también tenemos una distancia segura para lanzar patadas, sobre todo ataques bajos del tipo low kick.



El cuerpo a cuerpo o distancia corta es la toma de contacto físico para boxeo corto, proyecciones, luxaciones más cerradas, golpes de codo y rodilla, cabezazos o situaciones más complejas como estrangulaciones, arañazos y mordiscos.


La última distancia sería la distancia de “suelo” que ya conocemos sobradamente, donde ambos contendientes utilizan desde palancas y estrangulaciones a golpes y demás.


Hablar de las distancias es hablar de posibles situaciones y poder  darle sentido a la enseñanza de las diferentes herramientas que podemos utilizar, tales distancias no tienen un sentido único,  es posible que un combate tenga una progresión ordenada o que existan “saltos” de una distancia a otra, conceptos como “romper” distancias o “mantener” distancia son conceptos que buscan ofrecernos estrategias tanto defensivas como ofensivas.  
Este post busca dar una pequeña aproximación al tema “distancias” ya que es algo mucho más complejo de lo que parece,  no todos los sistemas ofrecen la misma visión de estas porque no se trata de “verdades absolutas” sino de esquemas de enseñanza, que buscan ante todo organizar la metodología en fases o estadios para su mejor comprensión. 

Midiendo distancias.

Las distancias no se pueden medir en cuanto al adversario en sí, sino en relación a nosotros, ya que no nos es posible poder medir el radio de acción del adversario (no sabemos su elasticidad y desde donde nos puede lanzar una patada, por lo que no podemos tener claro cuál es la distancia larga de él, aunque si podemos realizar una aproximación por su altura). Es conveniente entonces aprender (descubrir) cual es nuestro rango de acción efectivo, para lo que podemos realizar un sencillo ejercicio levantando la pierna y creando un radio que determinara nuestra propia circunferencia de acción, esa circunferencia nos dará una aproximación a nuestro rango de “seguridad”, ya que cualquiera que entre en ese rango podría representar un peligro a nuestra integridad (si descartamos la distancia de armas).  



Conocer este rango nos permitirá mantener una distancia segura para intentar no llegar a las otras, ya sea intentando evadir la agresión verbalmente o dándonos la posibilidad de huir, defendernos u atacar con un porcentaje mayor de efectividad que si desconociéramos este concepto.
No debemos olvidar que esta distancia varia con tan solo un pequeño paso o desplazamiento tanto en nosotros como en nuestro agresor.  En este punto resulta muy importante el juego de pies o de desplazamientos que hayamos aprendido, y que será vital tanto para alejar distancias como para acortarlas. 




martes, 5 de febrero de 2013

Pensamiento crítico y artes marciales

Resulta a veces realmente difícil el tratar estos temas o hablar de ellos sin recurrir a cierta crítica sobre el panorama marcial de hoy día, sea ésta de carácter constructivo o no.

Lo cierto es que hay mucho sobre lo que hablar y la prudencia o el bien hacer de algunos puede derivar en cierto silencio bien medido sobre ello, ya que pese a lo que pueda parecer aun se conservan intactos aquellos principios básicos sobre educación y respeto al resto de la comunidad, aunque vivamos en una sociedad competitiva y de suma arrogancia, es en el individuo donde realmente se hace latente la visión que cada uno tengo del mundo. 

Todos somos conscientes de que nuestras amadas artes marciales están pasando por un momento muy duro, ya sea debido a la falta de fe de los neófitos en el tema o a la gran cantidad de vendedores de únicas verdades que deambulan por éste terreno, tan yermo a veces, de unión y respeto mutuo por el trabajo de otros.

Desde las tan sabidas luchas internas entre asociaciones o federaciones por un liderazgo motivado por el ego o las ganancias económicas, del que afortunadamente tantos profesionales íntegros se están alejando,  a las siempre eternas rivalidades entre sistemas o artes, que derivan del mismo pretexto; cualquier cosa por ganar alumnos, porque un alumno es ante todo una cuota mensual.



Sin dejar de recordar a los oportunistas de turno que bajo el velo de la ignorancia intentan vendernos que son los dignos sucesores de un antiguo maestro del  tibet o de un antiguo actor de artes marciales.
Es por ello que a veces dejamos de lado la objetividad y creemos que esto es un caos donde se mezclan de la misma forma oportunistas, vendedores y violentos líderes necesitados de seguidores. 
Pero... ¿no difiere tanto este modelo de cualquier otro en el que nos movamos de nuestro entorno?, es decir ¿no encontramos esto en cualquier empresa? ¿en cualquier deporte? ¿en cualquier partido político o religión?

Se hace necesario desarrollar un pensamiento crítico, capaz de discernir entre lo que es provechoso para nosotros o lo que tan solo nos convierte en algo de lo que aprovecharse otros.  Porque sin duda muchos han hablado y escrito sobre este tema, escritores y filósofos que durante su vida cuestionaron la forma y el  modelo de las A.M. pero sin duda, pocos alumnos y maestros parecen haberlos leído, o al menos haberse cuestionado alguna vez sus propias motivaciones frente al espejo.  No puede existir un arte marcial si detrás de ella en vez de existir una mente formada, experimentada y sobre todo capaz de autocriticarse a sí misma, solo hay un espacio vacío donde solo el eco de sus propios dogmas resuena.

Solo el alumno que se forma, que estudia, que experimenta, que comparte y que sobre todo investiga guiado por una mente abierta puede llegar a alcanzar algo más que el desarrollo de unas cualidades físicas tan fugaces en el tiempo como un pestañeo.  Y en este camino sin duda no hay espacio para maestros, parafraseando a un reconocido artista marcial solo existe un maestro y estamos muy lejos de él.

Es por ello, más que necesario, vital, el que el alumno sepa autoformarse tanto a nivel marcial como personal, que desarrolle el carácter crítico y el pensamiento racional, que estudie e investigue, no solo en otros sistemas u artes, sino ademas en campos paralelos como la filosofía o la psicología, la sociología e incluso la historia. Ya que en determinados momentos no basta tan solo saber luchar para defendernos, también hay que poseer cierto conocimiento que nos ofrezca una base fuerte y consistente sobre la que posar lo que realmente somos, que va más allá de nuestro cuerpo. 
Muchas batallas pueden ser ganadas antes de cualquier confrontación física y muchas batallas igualmente se desarrollan en otros niveles diferentes al físico.

Desde las confrontaciones verbales, a las maniobras de marketing o a la captación para sectas o grupos de carácter religioso o de cualquier otro, la lucha es mucho más amplia de lo que pueda parecer a priori, y no importa lo bueno que seamos lanzando patadas o con la lucha suelo, es en nuestra mente donde se desarrollan diariamente las batallas donde más tenemos que perder, las heridas físicas son más fáciles de curar que las psíquicas.


Si miramos más allá de la parafernalia de moda veremos que desde El Arte de la Guerra hasta La República de Platón, tratan sobre la importancia de poseer una mente experimentada, formada y autocrítica, capaz de crecer y de examinar tanto su entorno como así misma. No basta con ello con aferrarse a doctrinas orientales, en occidente tenemos mucho que ofrecer igualmente, sino de abrir la mente y ser capaces de absorber el conocimiento que nos es útil; desde Confucio a Kant o desde el zen a la psicología evolutiva, aprender y evolucionar no deberían de tener límites ni dentro ni fuera del gimnasio.
Por ello se hace vital intentar hacer lo posible desde nuestro rol de instructores, profesores o maestros intentar hacer ver al alumno la importancia de tener una visión abierta hacia el aprendizaje sin obstaculizar dicha visión con parámetros erróneos que solo buscan afianzar una conducta totalmente egocéntrica e interesada que solo hace daño a la comunidad marcial.