
Quedaba fuera de nuestra visión
las clases repetitivas y en fila donde todo no existía la creatividad, la
naturalidad y sobre todo la capacidad del alumno de adaptación a situaciones
impredecibles, como ocurre en la vida real.
Por ello nuestro programa siempre
se ha descartado de la visión de estilo, escuela o arte ya que no tratamos de
ir por ese camino, sino por el de ser una herramienta de conocimiento y de
experimentación en la defensa personal, viendo esta de forma completa, compleja
y viva como resultan ser las situaciones de este calibre.
No se nos puede etiquetar por lo
tanto de ser un nuevo estilo aunque sí de ser una nueva forma de enfocar el
entrenamiento marcial donde no hay limitaciones en el desarrollo o se aplica
una misma metodología para toda la clase, en SAM se aprende a improvisar y ser
uno mismo desde la primera clase siendo cada alumno el que va dirigiendo su
aprendizaje, gracias a los ejercicios o drills el entrenamiento es ameno y
sobre todo rápido viendo los beneficios desde la primera sesión, de la misma
forma el aprendizaje más técnico se realiza enfatizando la mecánica corporal en
vez del patrón de movimiento y la amplitud de capacidades abre al alumno un sinfín
de posibilidades a nivel personal.
El profundo estudio e
investigación en la mecánica corporal hace posible una mejoría técnica en
cualquier faceta y con nuestra programación personal se puede mejorar cualquier
faceta por separado, resultando ideal en personas que desean mejorar cualidades
técnicas muy concretas.
Como herramienta SAM puede ser
utilizado por todos, desde artistas tradicionales a no practicantes y desde
luchadores profesionales a competidores de cualquier índole gracias a su
capacidad de adaptar su propia estructura a otras estructuras llevando
cualquier entrenamiento marcial un paso más allá.