viernes, 5 de abril de 2013

El Síndrome del Falso Maestro (Henry Plée)


Siguiendo con las traducciones de las 8 Trampas de la Ilusión, hoy os presentamos el artículo que recoge la 3ª trampa, el Síndrome del Falso Maestro, redactado por Henry Plée. Podéis saber más sobre esta figura de la enseñanza de las artes marciales leyendo los anteriores artículos traducidos. Si alguien va a utilizar nuestras traducciones se les agradecería mantener los créditos ya que actualmente nadie más está realizando dichas traducciones, así mismos pedimos perdón por no haber realizado una traducción más literal debido a la complejidad de la traducción Francés-Español. Aun así hemos intentado mantener el espíritu fiel de las palabras de Henry Plée en cada artículo, los cuales consideramos como auténticos tesoros para cualquier amante sincero de las artes marciales y de los sistemas de enseñanza modernos. 

El Síndrome del Falso Maestro (o falso Mesías)

La tercera trampa de la ilusión se encuentra frente a la admiración sin límites que precede a la segunda trampa , tras el síndrome del discípulo viene el síndrome del falso maestro.

Se dan más casos en  Europa, técnicamente hablando, de maestros llenos de fantasías peligrosas que en oriente. En Francia, el único país del mundo donde existe esta ley, la de educación vocacional, sólo es posible (dedicarse a la enseñanza) cuando se obtiene un diploma de Estado, que requiere un buen nivel técnico y conocimientos avanzados en educación, primeros auxilios, y todo lo que pertenece a las artes marciales comunes, etc. Dando más credibilidad al profesor de artes marciales,  es decir, cuando los maestros (o similares), técnicamente excelentes, pedagógicamente correctos, están seguros de poder transmitir a los demás algunas verdades esenciales acerca de la vida espiritual o sobre  las artes marciales que enseñan es cuando se dedican a ello.

Esta categoría de "falsos maestros" no incluye lo que podríamos llamar ladrones y charlatanes.

Los falsos maestros crean, bastante deliberadamente y en su propio interés, una serie de ideas, aunque carezcan de lógica, y la visten como  una religión falsa o mala interpretación de un estilo marcial, que con frecuencia le otorgan beneficios significativos.
 Los principiantes están limitados por completo, y se les enseña sin que cuestionen nada. Como los comerciantes y vendedores de sueños. Sus actividades se asemejan más a una rama de la industria del entretenimiento que al hecho de enseñar una verdad. El ingenuo que queda atrapado en ellas a menudo se merece lo que le pasa.


Las víctimas de la tercera trampa, aquellos que se otorgaran el sobrenombre de maestros, son peligrosos porque son sinceros. Ellos creen en su mensaje y  en su capacidad de transmitir a sus discípulos algunas verdades. A menudo tienen una experiencia de pseudo-iluminación o  han reunido algunas buenas ideas aquí y allá, se presentan como un sistema, ya que esta idea ha dado lugar a otros “grandes maestros” en sistemas anteriores.  Todos los que caen en esta trampa tercera tienen en común que se dedican al "Camino del ego". Estos "falsos mesías" atrapados quiere seguidores. A medida que aumenta su  número, más felices son y cuanto más están convencidos de ser los Maestros que dicen ser. Confunden cantidad con calidad. Todo el mundo sabe que, necesariamente (es una ley de la naturaleza), la cantidad no significa calidad. Pero los seguidores de siempre son atraídos por los maestros con éxito y se sienten incómodos si su principal figura a seguir (su “maestro”) tiene muy pocos seguidores.

Y es que el hombre "normal" se siente atraído por los ganadores (el proceso de identificación) y un maestro con pocos seguidores, es a priori considerado un perdedor. Es casi como si creyéramos que porque hay tres millones de "practicantes" de la aritmética en la escuela primaria, y menos de 2.000 cursos universitarios especializados, éstos no tiene valor. El hombre "normal" no ha aprendido a distinguir a los verdaderos maestros ni los valores reales.

Los verdaderos maestros tienen pocos seguidores, ya que limitan y no tratar de atraer. En su lugar, intentan
disuadirlos, los ponen a prueba. Advierten contra las dificultades del camino a seguir. Les dicen que es mejor quedarse cómodamente "durmiendo" que despertarse a la mitad. Es por eso por lo que se distingue un verdadero maestro de un "maestro falso". Otra característica de "falsos maestros", porque no son desinteresados, es que quieren mantener a sus discípulos siempre en un estado de dependencia. Por lo tanto, el falso maestro hace de sus alumnos esclavos dispuestos, exige obediencia total, desalienta el pensamiento independiente y la acción.
El Kyokun XX (preceptos del Karáte) de artes marciales, que dice "Profundizar en vuestro pensamiento" (inventa, crea, cuestiona) es regularmente desmentido por estos falsos maestros por... "Mantener una mente abierta" o similar. Lo cual es del mismo orden, pero evita que los estudiantes dejen de admirar o tratar de encontrar su propia verdad. Debido a que cada uno debe encontrar su propia verdad, porque ningún hombre camina de  la misma manera, incluso si el propósito es el mismo para todos... Otras características del falso maestro es su vanidad, su sensibilidad, su autoritarismo, su gusto por los títulos altisonantes  (gran maestro, gran gurú, etc) y distinciones, ropa extravagante. Siente una profunda irritación si no se llama "Maestro" y si no le muestran el máximo respeto.
El verdadero maestro es muy diferente y, a menudo sorprende a sus discípulos al comportarse de una manera que parece incompatible con la condición de maestro. No le importa si sus discípulos lo admiran o no, porque ha llegado a la etapa en la que es desinteresado y no puede ser halagado, insultado o incluso ridicularizado.
Lo anterior no debe incitar al lector  a probar a su sensei . Su Maestro es lo que es y lo que le enseña técnicamente  debería de ser más que suficiente para que avance. De todos modos, esta trampa solo pertenece al "maestro" y  al "falso maestro" que desea ser sincero y que no se dio cuenta de la trampa en la que ha caído. Los Maestros Charlatanes, saben muy bien lo que hacen y por qué lo hacen... y solo se cuestionaran su actitud para mejorar  su condición y la recuperación de sus propios discípulos.
En el próximo número veremos la trampa cuarto grupo ilusión síndrome.
Traducción realizada por http://programasam.blogspot.com
BUDO INTERNATIONAL N° 14 - 11/95 
DO : LES HUIT PIEGES D'ILLUSION (3) 
Por Henry Plée 




1 comentario :

  1. Bravo Maestro! Estudié Judo hace más de 20 años y tuve que dejarlo para centrarme en mis estudios. Ahora asisto asustado a la expansión de maestros de dudosa virtud... Les conozco y por sus antiguos actos no me trago que hayan cambiado tanto. En ciertas artes marciales temo que se estén infiltrando personas que jamás deberían tomar este camino sin expiar sus tremendos errores (agresiones injustificadas, politoxicomanías...). Si el Consejo Superior de Deportes no toma cartas en el asunto esto va a acabar muy mal, con un gran aumento de la violencia juvenil.
    Reciba mis cordiales saludos, ha sido un placer leerle.

    ResponderEliminar