martes, 9 de julio de 2013

Beneficios de la lucha-suelo.


No trata este post de erigir a una distancia por encima de otra como la mas adecuada, ya que eso depende de muchos factores que tiene más que ver con el alumno (y las circunstancias de la agresión) que con la distancia en sí, tampoco se busca la idea de tratar esta distancia desde un enfoque realista o combativo, (ya que existen, como en todas las distancias, una amplia gama de factores a favor y en contra que deben ser evaluados por cada practicante) sino de hacer ver la importancia psicofísica de su entrenamiento dentro de cualquier metodología, una vez nos hayamos desprovisto de cualquier prejuicio previo hacia ella.




Trabajar la lucha suelo, también conocido hoy día como grappling, es acostumbrar al nuevo alumno a un contacto físico realista y palpable, que aunque suave, no lo hace menos duro. Combates o luchas cuyo fin es la sumisión o control del compañero sin la necesidad de golpear, ya sea desde una posición de pie o bien directamente desde el suelo es la base fundamental de este tipo de entrenamientos libres. Si bien también es cierto que se puede ampliar estos entrenamientos incluyendo golpes, es preferible empezar sin ellos hasta que el alumno adquiera ciertas nociones técnicas sobre esta distancia.


El fondo físico, la fuerza, la elasticidad y otros factores se desarrollan increíblemente en este tipo de entrenamientos, así mismo el alumno aprende a desarrollar una serie de cualidades relacionadas con los agarres y proyecciones; como llevar al suelo o como impedir que te lleven, el conocimiento del equilibrio y de cómo romperlo, la sensibilidad táctil y el manejo de fuerzas (aprovechar la fuerza del contrario, como tan bien saben hacer los estilos de suelo), aumentar la respuesta intuitiva o creativa del alumno ante una situación en la cual existe un combate abierto en el que ninguno de los dos contrincantes quiere perder (o posibilita la técnica en el otro) e inevitablemente una prueba de fuego a la técnica en sí; haciéndole ver cuales les funcionan mejor y cuáles no tanto, incluso les ayudará a dejar de lado técnicas demasiado elaboradas que no son aplicables en una situación real, donde el compañero no “deja” que se le aplique.



Especial relevancia toma este aspecto dentro de una metodología enfocada a la defensa personal femenina donde se tratan temas tan complejos como situaciones de agresión sexual, un buen entrenamiento en esta distancia les ofrece una perspectiva mucho más realista a la mujer sobre este tipo de agresiones, otorgándoles la suficiente seguridad y herramientas técnicas como para poder defenderse de este tipo de situaciones; evitando que la lleven al suelo o incluso una vez en él aprender a defenderse desde diferentes posiciones o a levantarse con rapidez.



Entrenamientos en solitario con el saco también nos resultara beneficioso

El sentido de la oportunidad o timing es algo que de igual forma se va adquiriendo en este tipo de entrenamientos, buscando el hueco y el tiempo oportuno para una realización técnica, así como la capacidad mental para ser capaces de crear estrategias o de variar de unas a otras según las respuestas de nuestro adversario.


Entrenar con ropa de calle nos dará otra serie de perspectiva sobre esta distancia


Los factores más importantes en este tipo de entrenamientos no solo recaen en la habilidad técnica, sino en la habilidad de improvisación que  vaya desarrollando el alumnado, al tratarse de situaciones abiertas, éste, debe aprender a ir amoldándose a diferentes situaciones no previstas a priori que se pueden ir dando en dicha distancia.

Es importante que el profesor sepa guiar al nuevo alumno en este tipo de entrenamientos para evitar lesiones no deseadas y que esté atento cuando estos entrenan de esta forma, ya que el alumno a veces por una cuestión de ego,  tiende a no rendirse, corriendo el riesgo de que el compañero que le esté realizando una técnica ejerza más presión, provocando lesiones de diversa índole.


El alumno debe aprender a controlar no solo la fuerza del adversario sino la suya propia, el control de la respiración es vital así como buscar la economía de movimientos (no responder a la fuerza con más fuerza, sino aprovecharla en nuestro beneficio), aprender a “cansar” al otro buscando nuestra oportunidad, las diferentes posiciones de guardia, el ser conscientes de que nos pueden golpear y de que podemos golpear desde esa distancia son también factores a tener en cuenta en cualquier entrenamiento de suelo.

Aunque es una distancia que tiene tantos detractores como simpatizantes, lo que si es cierto es que cualquier sistema se puede beneficiar enormemente de un entrenamiento en el que también exista esta distancia (aunque solo sea en base a saber defendernos de un agresor con conocimientos de suelo), o bien de otros estilos que la trabajen, complementando nuestra práctica y dándonos otra perspectiva más sobre el combate y el entrenamiento en sí.


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