miércoles, 13 de octubre de 2010

El enfoque, la visualización y el discernimiento creativo

Estos tres términos tienen una importancia especial en nuestro programa, cuando tratamos el tema de “entrenamiento” hay que procurar que el alumno desarrolle atributos más allá de los físicos, ya que dentro de la idea principal del programa no solo buscamos que las personas que nos llegan pueda desarrollar ciertas cualidades físicas relacionadas con las artes marciales, sino también, y quizás (el que esto escribe así lo piensa) de forma más importante, que desarrolle un autoconocimiento pleno sobre su persona y su capacidad intelectual.

Entra en ese momento en juego tres aspectos fundamentales;

El enfoque, que determinará grosso modo el desarrollo del alumno a nivel físico. Según la personalidad e inclinación que desarrolle hacia una forma u otra dentro de su crecimiento y aprendizaje personal dentro del programa, el deberá ir creando su forma de actuar, teniendo bien claro hacia donde se dirige. Un enfoque duro irá dirigido más a la forma de golpear y un enfoque suave al manejo de fuerzas y luxaciones por ejemplo, aunque esto no determinará que el alumno no aprenda a moverse en ambas direcciones, si le ayudará a descubrir que es lo que mejor s se le da y el aspecto más cómodo para su desarrollo técnico.

La visualización, es como llamamos a la capacidad imaginativa del alumno, que deberá desarrollar al máximo. Si alguien se pregunta para que sirve esta facultad, es sencillo de explicar, el programa no busca la creación de patrones en el alumnado, sino la autoexpresión de éste, una persona carente de imaginación está desaprovechando un aliado muy eficaz en su crecimiento tanto marcial como personal. En el entrenamiento en solitario es fundamental disponer de una capacidad imaginativa para perfeccionar tanto la técnica como la capacidad que tendremos a nivel psicológico de salir de ciertas situaciones. Aunque nuestro programa se basa sobre todo en ejercicios en pareja, el entrenamiento a nivel individual nunca debe dejarse de lado. El alumno debe ser capaz de crear “formas artísticas de movimiento marcial” donde aplicar lo aprendido, dejando de lado el aspecto de si este tipo de entrenamiento tiene una validez o no en la defensa personal, si nos gusta pensar que nuestro programa abarca algo más que formas más o menos artísticas vinculadas a la violencia., y adentrarnos en el aspecto deportivo y lúdico de este tipo de entrenamientos individuales. Entendemos que el arte lleva consigo una gran capacidad de autoexpresión.

El discernimiento creativo llega cuando el alumno va conociendo la mecánica corporal y las respuestas físicas a diferentes estímulos, los conceptos en esta parte del programa son la base donde se sustenta dicha capacidad en el alumnado, aquí se unen el enfoque, la visualización y sobre todo el conocimiento que va adquiriendo sobre su propio cuerpo, una vez conocida la teoría y la capacidad de movimiento, debe ser capaz de crear sus propias técnicas y de ir desarrollando su propia forma de expresión marcial.

Estos puntos no deben desarrollarse mucho más allá del primer mes de entrenamiento, porque son parte fundamental de la forma de entender lo que pretendemos con nuestro programa; que consiste en acompañar al alumno en ese descubrimiento de sí mismo como punto de partida hacia un aprendizaje tan abierto como sea posible.

2 comentarios :

  1. buenas querria hacerle una pregunta, donde se os podria encontrar para participar en alguna clase.
    ¿la edad minima para cual es?¿podria ir alguien de 15 años? porfavor si puede responder mande un correo a luisetecampos@hotmial.com

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  2. Te hemos enviado un email, gracias por tu interes

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