viernes, 26 de julio de 2013

Programa de Defensa Personal y Artes Marciales en Los Toruños, en El Puerto de Santa María

El próximo mes de agosto empezaremos una ronda de talleres (cursos) en El Parque Metropolitano de Los Toruños, cada martes se realizaran talleres específicos de dos horas de duración, abiertos al público general que quiera adquirir algunas bases en defensa personal, al precio de 5€/persona. En el salón principal de La Casa de los Toruños, en el Puerto de Santa María (Cádiz). El primero lo podéis realizar el próximo día 6 de Agosto de 2013, de 10 a 12 de la mañana, y será una introducción a las bases de la defensa personal integral y a nuestra metodología, promete ser muy interesante y productivo tanto si nunca has practicado ninguna actividad afín o si eres practicante asiduo de algún arte marcial , os esperamos : ) 
IMPORTANTE: EL PRIMER CURSO HA SUFRIDO UNA MODIFICACIÓN DE HORARIO AHORA ES DE 9 A 11 DE LA MAÑANA EL PRÓXIMO DÍA 6 DE AGOSTO, PODÉIS INSCRIBIROS EN NUESTRO EMAIL

Inscripciones en infoprogramasam@gmail.com

El resto de actividades y cursos con sus días correspondientes y materiales de apoyo que se debe traer

**Imprescindible reservar plaza si se quiere un certificado del curso en infoprogramasam@gmail.com
Para los cursos del día 13 cada uno debe traer un palo de 20cm aproximadamente, que hará las veces de cuchillo (también es válido traer un cuchillo de plástico o un tanto de madera si se prefiere)
Para el día 27 cada persona debe traer un palo de 60 cm aproximadamente (si se tiene es aconsejable un palo de eskrima-kali o un tam bo de artes marciales tradicionales)
Recordad que cualquier persona puede practicar nuestro programa, no importa si nunca has practicado nada o ya tienes conocimientos, en ambos casos te aseguramos que nuestros cursos te resultarán beneficiosos.
Cualquier duda podéis contactar con nosotros en nuestro email.
Para los alumnos del programa inscritos se valorará asistencia de cara a exámenes, un saludo para todos.

martes, 9 de julio de 2013

Beneficios de la lucha-suelo.


No trata este post de erigir a una distancia por encima de otra como la mas adecuada, ya que eso depende de muchos factores que tiene más que ver con el alumno (y las circunstancias de la agresión) que con la distancia en sí, tampoco se busca la idea de tratar esta distancia desde un enfoque realista o combativo, (ya que existen, como en todas las distancias, una amplia gama de factores a favor y en contra que deben ser evaluados por cada practicante) sino de hacer ver la importancia psicofísica de su entrenamiento dentro de cualquier metodología, una vez nos hayamos desprovisto de cualquier prejuicio previo hacia ella.




Trabajar la lucha suelo, también conocido hoy día como grappling, es acostumbrar al nuevo alumno a un contacto físico realista y palpable, que aunque suave, no lo hace menos duro. Combates o luchas cuyo fin es la sumisión o control del compañero sin la necesidad de golpear, ya sea desde una posición de pie o bien directamente desde el suelo es la base fundamental de este tipo de entrenamientos libres. Si bien también es cierto que se puede ampliar estos entrenamientos incluyendo golpes, es preferible empezar sin ellos hasta que el alumno adquiera ciertas nociones técnicas sobre esta distancia.


El fondo físico, la fuerza, la elasticidad y otros factores se desarrollan increíblemente en este tipo de entrenamientos, así mismo el alumno aprende a desarrollar una serie de cualidades relacionadas con los agarres y proyecciones; como llevar al suelo o como impedir que te lleven, el conocimiento del equilibrio y de cómo romperlo, la sensibilidad táctil y el manejo de fuerzas (aprovechar la fuerza del contrario, como tan bien saben hacer los estilos de suelo), aumentar la respuesta intuitiva o creativa del alumno ante una situación en la cual existe un combate abierto en el que ninguno de los dos contrincantes quiere perder (o posibilita la técnica en el otro) e inevitablemente una prueba de fuego a la técnica en sí; haciéndole ver cuales les funcionan mejor y cuáles no tanto, incluso les ayudará a dejar de lado técnicas demasiado elaboradas que no son aplicables en una situación real, donde el compañero no “deja” que se le aplique.



Especial relevancia toma este aspecto dentro de una metodología enfocada a la defensa personal femenina donde se tratan temas tan complejos como situaciones de agresión sexual, un buen entrenamiento en esta distancia les ofrece una perspectiva mucho más realista a la mujer sobre este tipo de agresiones, otorgándoles la suficiente seguridad y herramientas técnicas como para poder defenderse de este tipo de situaciones; evitando que la lleven al suelo o incluso una vez en él aprender a defenderse desde diferentes posiciones o a levantarse con rapidez.



Entrenamientos en solitario con el saco también nos resultara beneficioso

El sentido de la oportunidad o timing es algo que de igual forma se va adquiriendo en este tipo de entrenamientos, buscando el hueco y el tiempo oportuno para una realización técnica, así como la capacidad mental para ser capaces de crear estrategias o de variar de unas a otras según las respuestas de nuestro adversario.


Entrenar con ropa de calle nos dará otra serie de perspectiva sobre esta distancia


Los factores más importantes en este tipo de entrenamientos no solo recaen en la habilidad técnica, sino en la habilidad de improvisación que  vaya desarrollando el alumnado, al tratarse de situaciones abiertas, éste, debe aprender a ir amoldándose a diferentes situaciones no previstas a priori que se pueden ir dando en dicha distancia.

Es importante que el profesor sepa guiar al nuevo alumno en este tipo de entrenamientos para evitar lesiones no deseadas y que esté atento cuando estos entrenan de esta forma, ya que el alumno a veces por una cuestión de ego,  tiende a no rendirse, corriendo el riesgo de que el compañero que le esté realizando una técnica ejerza más presión, provocando lesiones de diversa índole.


El alumno debe aprender a controlar no solo la fuerza del adversario sino la suya propia, el control de la respiración es vital así como buscar la economía de movimientos (no responder a la fuerza con más fuerza, sino aprovecharla en nuestro beneficio), aprender a “cansar” al otro buscando nuestra oportunidad, las diferentes posiciones de guardia, el ser conscientes de que nos pueden golpear y de que podemos golpear desde esa distancia son también factores a tener en cuenta en cualquier entrenamiento de suelo.

Aunque es una distancia que tiene tantos detractores como simpatizantes, lo que si es cierto es que cualquier sistema se puede beneficiar enormemente de un entrenamiento en el que también exista esta distancia (aunque solo sea en base a saber defendernos de un agresor con conocimientos de suelo), o bien de otros estilos que la trabajen, complementando nuestra práctica y dándonos otra perspectiva más sobre el combate y el entrenamiento en sí.


martes, 2 de julio de 2013

Expresión corporal dentro del ámbito de las artes marciales.

Cuando en nuestras clases intentamos transmitir este concepto siempre es en referencia al conocimiento de la capacidad que tiene nuestro cuerpo para expresarse dentro de nuestra propia mecánica corporal, es decir; conocer tanto el funcionamiento como el potencial de movimiento que poseemos de forma innata, investigar  las posibilidades que éste nos brinda dentro del marco marcial así como potenciar nuestra movilidad y expresión corporal.  
Como podemos comprobar dentro de otros marcos de enseñanza, el movimiento siempre es interpretado de forma parcial (referencial) dentro de un esquema limitado; en el caso de ciertos deportes dentro del marco deportivo (lo que está permitido o reglado) o de otras artes marciales dentro del marco propio de cada una o de lo que intentan transmitir (eficacia, tradición, etc).

Al tratar la expresión corporal como concepto educativo y liberador (viendo todas las posibilidades del movimiento) el alumno queda en una situación de libertad absoluta a la hora de crear su propio lenguaje corporal sin restricciones impuestas, esto puede conseguirse viendo este apartado como lo que es, conocimiento sin etiquetar (dejando de lado valores subjetivos o referenciales como “este movimiento no es efectivo” o “ese movimiento no es parte de nuestro estilo”), es decir, la expresión corporal debe ser tratada siempre fuera del ámbito más serio (marcial) y tratarse de forma lúdica sin prejuicio alguno.
El conocimiento de las posibilidades de la propia mecánica corporal es la herramienta más útil para potenciar valores como la creatividad, la seguridad y la determinación. 
Dado la multitud de fuentes en las que inspirarse el alumno puede aprender o ampliar su conocimiento de expresividad con el teatro, la danza, la mímica, etc.
No se adquiere seguridad en un patrón ajeno, sino en nuestra propia y genuina mecánica corporal, así como en nuestro potencial creativo.

Ejercicios que den mayor importancia a la fluidez corporal como movimientos circulares que no rompan una dinámica constante, giros corporales, rodamientos, saltos, acrobacias (en la medida de las propias posibilidades físicas de cada uno), ejercicios destinados a desarrollar en el alumno un sentido espacial, de equilibrio, de trabajo con la inercia, etc, son fundamentales para dotarlos de un conocimiento más amplio sobre su propio potencial.  Además de sentar unas bases de conocimiento firme que les puede resultar de valor en otro tipo de actividades e incluso en su vida diaria.
Se trata con esto de dar a entender al alumno que no hay límites en la creación, que el movimiento es algo vivo, constante, como el combate, y que prima más en éste la capacidad creativa y de improvisación que la repetición de un patrón establecido. 

Cualquier actividad marcial puede mejorar su metodología educativa integrando actividades de expresión corporal en su propio programa y beneficiando enormemente no solo su propio estilo sino la parte más importante de éste, a sus alumnos.